Es evidente que los puntos de inflexión de nuestras vidas los marcamos nosotros o los acontecimientos que nos ocurren, pero de vez en cuando desde mi punto de vista hay que tomar alguna fecha como referente para focalizar nuestros objetivos a corto o largo plazo, para mí el comienzo de cada año es un buen momento para ello. Echando un poco la vista atrás, el año pasado fue un año bastante paradójico, por una parte muy complicado, estuve lesionado desde febrero hasta julio, y con molestias hasta mediados de septiembre. Pero por otra parte, acabé como mejor lo podía acabar, bajando de 2:30 en el maratón, cumpliendo uno de mis sueños. Para el 2012 mis retos van a ser lo suficientemente difíciles como para sentir que me desafío a mi mismo, si mis objetivos fueran muy razonables, ¿que sentido tendría un desafío? Por ello, yo creo que los objetivos han de ser difíciles, retos donde tengamos que ponernos a prueba a nosotros mismos y ver de lo que somos capaces. Nunca hay que escuchar voces limitadoras que se encargan de recordarnos lo que para ellos es imposible. No hay que dejar de soñar, de creer que nuestros objetivos estrella de cada año se harán realidad, recordar que los sueños, solo son para los que sueñan. Si al final, por lo que sea, no pudiéramos conseguirlo, está claro que no nos hará felices, pero a la larga y mirándolo con perspectiva, seguro que encontramos algo positivo por lo que valió la pena intentarlo. Siempre he pensado que lo que realmente nos transforma en mejores, más que el objetivo en sí, es el camino que hemos recorrido para conseguirlo. Yo para el 2012, tengo mis objetivos bastante focalizados, como ya os he dicho con anterioridad, mi gran reto para este año volverá a ser la maratón, pero tengo algunos más que iré comentando. Espero que este año que acabamos de empezar sea un año de muchos retos, felicidad y muchas risas. Feliz año a todos.
Después de 15 días de descanso y rodadas muy suaves, ayer empecé la primera semana del nuevo ciclo. Creo que aun es demasiado pronto para marcarse objetivos concretos, aunque tengo algunas cosas muy claras. Lo principal a medio y largo plazo, es intentar mejorar mis marcas desde el 10k al Maratón, aunque el intentar mejorar la marca en Maratón va ha tener prioridad sobre las otras distancias. Pero vamos, de momento no tengo ninguna carrera en mente. A día de hoy, solo pienso en entrenar tranquilamente y correr alguna carrera que me quede cerca. Este fin de semana es la media maratón de Paiporta – Picanya, y la verdad es que me apetece ir, aunque puede que sea un poco precipitado. Bueno, esta noche me lo pienso y mañana como es el último día para inscribirse, me decido.
Poco a poco voy cogiendo la rutina de entrenamientos, sin objetivos a corto plazo.
De momento prefiero relajarme unas semanas, aunque pensándolo bien, cuando llevo algún tiempo sin competir estoy que me subo por las paredes.
Esta semana he entrenado los 3 días , lunes y martes hice 10k sobre 4:30. Ayer miercoles, me pedía el cuerpo un poco mas de caña y rodé unos 14 kilometros sobre 4, mas o menos a 135 pulsaciones. Durante toda esta semana no quiero pasar de 135 pulsaciones, ni rodar por debajo de 4. Ayer no noté nada de fatiga muscular, pero soy consciente que hay que respetar los ciclos de recuperación.
Ya tengo 35 años. Ayer fue mi cumpleaños, si os soy sincero cada año me encuentro más joven y con más energía que el anterior. Realmente me encuentro mucho mejor en todos los aspectos que cuando tenia 25 años. Bueno la semana post-maratón ha sido muy suave. El miércoles rodé 7 kilómetros sobre 5, y el viernes 3 kilómetros muy suaves, en total 10 kilómetros en toda la semana. Ahora mismo me voy a entrenar, eso sí, suave , esta semana también va a ser muy ``light´´ aunque sin tanta inactividad como la pasada .
No me puedo creer que hayan pasado ya 4 días desde la maratón, fueron emociones tan intensas que las recuerdo como si hiciera un par de horas. Pero bueno, ya puedo analizar la carrera con la mente más fría. Estoy muy contento, realmente he sacado petróleo de la hora y poco más que utilizo para entrenar a la hora de comer, también se han juntado muchas situaciones que no han sido propicias para que corriera la maratón este año. Mi idea era preparar la maratón, por la mañana antes de trabajar, de esa manera disponer de más tiempo e incluso algún día poder doblar. Pero por una cosa u otra ha sido imposible. A pesar de todo ello conseguí enganchar unas cuantas semanas de buenos entrenes, ninguno de todos estratosférico, pero sí, muchos buenos. Una de las cosas que tengo en cuenta antes de preparar una maratón, es que el éxito de esta prueba no se consigue haciendo entrenamientos espectaculares, mas bien, es acumular muchos entrenamientos normales, que no te dejen muy tocado y poder llevar una continuidad de varias semanas buenas, sin tener que aflojar por un entrene que te haya dejado destrozado. Hay que tener en cuenta que nosotros no somos profesionales, no disponemos de los medios, ni el tiempo que ellos tienen para recuperarse, por lo que al mínimo aviso tenemos que aflojar, yo por lo menos hago eso. Lo único que en esas semanas de preparación, no pude hacer por falta de tiempo, fueron los largos o tiradas, solo hice una de más de 30 kilómetros y aun ritmo bastante lento porque al día siguiente tenia la carrera de Diputación en Xàtiva. Unos sábados antes había quedado con algunos amigos en el Saler para hacer un largo de más de 30K pero en el 25K me paré porque no me encontraba bien. Al final solo hice un largo de más de 30 y algunos de 25. Desde mi punto de vista, un largo es insuficiente para preparar una maratón.
Hablando ya de lo que fue la carrera es sí, de las 4 maratones que he corrido, esta es la primera que no noto el muro de una manera significante, también es la que mejor me he recuperado, en contrapartida es la que peor he acabado. Lo peor de todo fue el dolor de estomago, me acompaño casi toda la carrera, no me dejaba llevar una respiración relajada, fue algo muy molesto, que me hizo pasarlo fatal después del paso por la media. El flato del los últimos kilómetros creo que fue provocado por el último gel. Lo del dolor de gemelo supongo que seria por la falta de los largos, no tenía el cuerpo lo suficientemente entrenado para tantos kilómetros, no descarto que pudiera ser por no beber.
Sí no hubiera sido por los 3 últimos kilómetros, la hubiera acabado, sufriendo, aguantando dolor, pero con buenas sensaciones a pesar de la barriga. De hecho una vez pase el kilómetros 36, y superado el bache que pase del 21 AL 28, me veía con fuerzas para correr muy rápido los últimos 3K .
En definitiva todas las maratones que he corrido el estomago me ha dado problemas. Es algo que tendré que buscar solución al igual que con el tema de beber. Voy a enumerar todos los puntos que creo, que si soluciono podré correr mejor el próximo maratón: - Hidratarse - Buscar, geles o algo que tenga hidratos, que no me sienten mal. - Hacer más largos. - Dormir y descansar mejor.
Creo que si consigo mejorar estas cosas, la próxima maratón me saldrá mejor. Espero no haberos aburrido con esta parrafada.
Realmente no sé por donde empezar, en estos momentos tengo tantas emociones por la carrera de ayer que necesito reubicar un poco todos los recuerdos y sensaciones vividas. Hoy al levantarme he tenido la misma sensación que tenia cuando era niño y el día después de la noche de Reyes despertaba con ansia por volver a ver mis juguetes. Cuando me he despertado solo tenia ganas de pensar en mi marca y disfrutar de ella, al sonar el despertador las primeras palabras que han sonado en mi mente han sido: ``Joder tio, ya has bajado de 2:30´´. Después de haber estado toda la pasada semana en el hospital con mi hijita, durmiendo en un sillón muy incómodo, no tenia especialmente ganas por correr la maratón, pero Jose Luis Del Campo y Carlos Alcalá, me animaron para que corriera y no me viniera abajo. Dado que mi hija se recuperó perfectamente y todo estaba bien, decidí hacerles caso. Llevábamos mucho tiempo soñando que los 3 bajaríamos de 2:30 el mismo día. . Y así llegamos al pistoletazo de salida, salimos y nos agrupamos todos los que íbamos a ritmo de 3:30. Las sensaciones a ese ritmo eran como si estuviera corriendo a 5, me encontraba perfecto, no obstante no quería echar las campanas al vuelo porque un maratón ya sabemos todos lo que es, de estar perfecto puedes pasar a estar fuera de la carrera en un kilómetro. Al paso por el 10K no quise pensarlo mucho pero el dolor de espalda que durante todo el año me había destrozado, empecé a notarlo otra vez. Era increíble, llevaba meses sin notarlo y justamente me volvía en ese momento, preferí no prestarle atención y centrarme en la carrera. Gracias a Dios el dolor desapareció en un par de kilómetros, supongo que pudo ser por la tensión o los nervios. Los kilómetros iban pasando, seguíamos un grupo compacto, con 1:14 pelaos nos plantamos en la media maratón. Al ver que íbamos por arriba de 1:13, Luis Felix decidió dar un cambio, Del Campo no lo dudó y se fue con él. Con los que se habían descolgado y los que se habían ido, nos quedamos Carlos Alcalá, Agustín Sieres y yo solos. No quise decirle nada a Carlos pero en ese momento yo lo estaba pasando muy mal, me dolía la barriga bastante y tenia un poco de flato, realmente el flato me acompañó desde el kilómetro 15 más o menos, y aunque me era muy incómodo me dejaba correr. Decidí esperar y que pasara el mal momento, me limité a dejar la mente en blanco y en fijar la atención en la gorra de Carlos. Poco a poco iban cayendo los kilómetros y de ritmo íbamos perfectos. Yo empecé a mentalizarme en llegar al 30 y después aguantar como pudiera, pero más o menos por el 28 un par de corredores de Madrid nos cogieron, iban un poco por debajo de 3:30. En ese momento empecé a descolgarme del grupo, a lo que Carlos me dijo: ``Hay que irse con ellos´´ yo le contesté: ``Yo paso, vete tú ´´, pero en eso una voz interior me dijo : `` Puede ser que este tren no vuelva a pasar más ´´. A los pocos segundos me vine arriba, apreté los dientes y volví a conectar con el grupo. A partir de ahí fue un tramo duro pero pude soportarlo bien. Ya cuando vi el 39 me dije: ``esto está hecho ´´. Me equivocaba, a partir del 40 el flato me empezó a dejar sin respiración, tuve que aflojar un kilómetro a 4, con lo que ya me quedé solo. Pero si la cosa estaba mal, aun empeoró más, el gemelo derecho parecía que me iba a explotar , el dolor era desgarrador. Era una situación desesperante, estaba ya a punto de bajar a la Ciudad de las Ciencias y no sabia si podría bajar de 2:30 , o incluso si me tendría que retirar en el último kilómetro.
En esos momentos dejo de tener casi recuerdos, solo dolor y sufrimiento. No recuerdo casi atravesar la pasarela para llegar a meta, de hecho no recuerdo llegar a meta. Solo recuerdo dolor de gemelo y de barriga, y en eso oigo a mis amigos chillar: ``Hemos bajado ´´ me abrace a ellos y me derrumbé en el suelo. En ese instante, no sentía alegría, solo dolor. No pude aguantar las lágrimas de dolor, me reventaba el gemelo izquierdo y la barriga me dolía mucho, era insoportable. La cosa a los minutos se fue calmando y ya pude ver a mi familia, pero cuando estaba hablando con ellos empecé a marearme. Le dije a mi mujer y a mis padres que nos fuéramos cuanto antes a casa, a partir de ahí no recuerdo casi nada, sé que hablé con gente, pero no sé ni quien ni de que hablé. El camino hasta el coche se me hizo más largo que el maratón. Al llegar a casa, vomité unas 6 o 7 veces, por lo visto me sentaron mal los geles. Me quedé en la cama destrozado, una hora más o menos, cuando pude gesticular palabra le dije a mi mujer que llenara la bañera de agua caliente. Acto seguido me levanté de la cama y continué un rato tirado dentro de la bañera, con la mirada perdida y la mente en blanco. Sobre las 14:45 , acabé el baño con un chorro de agua fría y me quedé nuevo, estaba como si no hubiera hecho nada. Al salir de la ducha mi mujer me preguntó: ¿Te apetece comer algo? . ``Me apetece ir al Burguer King´´ contesté. Me miró con cara de sorpresa, pero como sabe que tipo de bestia parda soy, no se sorprendió demasiado. A los pocos minutos estaba con mi doble Whopper en la mesa, y mientras devoraba unas patatas fritas, le dije a mi mujer : ``Joder que guay, he hecho 2:29:20...en la próxima a por 2:2¿? (secreto) ´´ .
Este post como podéis ver ha sido una crónica de lo ocurrido, en el próximo analizaré la carrera , los entrenamientos y muchas más cosas.
Desde el primero hasta el último todos los que finalizan la maratón son unos campeones. Estos momentos previos a la gran cita son los peores, los nervios ya no hay quien pueda pararlos. Pero entre tantos nervios quiero hacer una pequeña reflexión:
Pase lo que pase, todos los que tomemos parte en la carrera hemos de ser conscientes de que lo realmente importante ya lo hemos conseguido. Todos nosotros nos hemos puesto un reto, ya sea una marca o finalizar, pero el simple hecho de habernos puesto un objetivo lo suficientemente elevado como para superarnos a nosotros mismos para conseguirlo, nos tiene que hacer ver de lo que realmamente somos capaces en cualquier ámbito de nuestra vida, y de que nada es imposible si se le aplica la misma fórmula que hemos utilizado para preparar la maratón, es decir: Compromiso, esfuerzo, ilusión y creer que somos capaces. Si lo pensáis, el objetivo final ya lo hemos conseguido, el premio final lo consigamos o no, ya lo tenemos dentro de nosotros, todas las virtudes que hemos sacado para conseguir ese objetivo, nos han transformado en mejores personas. Al final el premio somos nosotros mismos, por sufrir, por arriesgar, por soñar, por haber tenido el coraje de vivir la vida y no simplemente existir. Por todo ello solo podemos dar gracias a la vida, por la buena estrella que un día decidió que fuéramos corredores de maratón.
Suerte campeones.
Este discurso aunque es un poco bestia a mí me motiva bastante y quiero pensar que a vosotros tambien, pero especialmente lo pongo pensando en mis amigos Jose Luis Del Campo y Carlos Alcalá, espero que ellos y yo el domingo consigamos lo que nos pertenece.
Poco a poco me voy recuperando del esfuerzo del domingo, a pesar del cansancio esta semana solo he podido permitirme un día de rodaje suave. Hoy miércoles he acabado las series de 2000 muy cansado, al final me he encontrado un poco mareado, pero es lo que hay. Mañana será un día especialmente duro,...bueno y el viernes, madre mía y el sábado un largo salvaje. Madre de Dios, Madre de Dios....mejor no lo pienso. Os dejo un video de un entrenamiento de Ryan Hall preparando el maratón de Boston. Me recuerda mucho a Serra, donde en el mes de agosto hice los entrenamientos que más he disfrutado de toda la temporada.
Al final ni kamikaze, ni conservador. Salí un poco más fuerte de lo que en teoría debería de haber salido. El primer mil salí sobre 3:22, las sensaciones eran buenísimas, el día estaba perfecto, nublado, no hacía aire, y encima no me dolía nada. Fue entonces cuando pensé que a pesar de no haber metido nada de calidad, ni haber hecho nada prácticamente rápido, debía probarme. Pasaba los kilómetros sin enterarme, si el grupo daba un cambio a 3:15 sin problemas, yo pensaba: ``esto tarde o pronto se acabará, no he entrenado para ir a estos ritmos ´´. Pero los kilómetros pasaban y yo seguía bien. En el kilómetro 13 o 14, nos cogieron el grupo de chicas, el Garmin a mí me marcaba que íbamos a ritmo de 3:17, pensé que era una locura seguirlas. Más o menos por el 15 yo ya iba solo, bueno detrás venia uno del Bikila pero no me dio ni medio relevo, miré el Garmin y marcaba el 15k en 49:51. En ese momento me dí cuenta que el 1:10 lo tenía en el bolsillo. Decidí no arriesgar y correr a 3:22 hasta el kilómetro 17 y a partir de ahí tirar a muerte. Fue lo que hice. Pero cuando pitó el Garmin el kilómetro 21, aun faltaban 400 metros. Me cagué en todo lo que me tuve que cagar, a pesar de hacer los últimos 3 kilómetros por debajo de 3:20 y el último en 3:14 , no conseguí bajar de 1:11. El tío que venia chupando rueda al final me esprintó (¿no sé pa que? ¿Igual daban trofeo al 22?) . Si os soy sincero los primeros segundos después de cruzar la meta, me quedé un poco hecho mierda, pero vamos al minuto ya lo había olvidado y me alegré mucho por la marca que ni en sueños pensaba que podría hacer, con el entrenamiento que he llevado hasta ahora. El cuerpo es un misterio, en el deporte 2 y 2 no siempre son 4. Conclusiones: Ni hace 2 semanas cuando corrí en Vilamarxant y me salió un desastre de carrera quise ser demasiado duro conmigo mismo, ni ahora quiero alabarme por la carrera de ayer. Prefiero seguir mi camino hacia la Maratón sin distracciones. Otra cosa que me servirá de lección, es fijarme en los kilómetros marcados por la organización, no ignorarlos y mirar solo el GPS, sin prestar atención al mundo exterior. La semana antes del maratón haré exactamente lo mismo que he hecho en esta. En definitiva, me he encontrado genial, el ritmo para la maratón ya sé más o menos cual voy a llevar, ahora solo quedan 5 semanas de entrenar para el verdadero objetivo.
Creo que la inspiración me ha vuelto. Los últimos meses no han sido fáciles en lo que a la práctica de atletismo se refiere. Como la mayoría sabéis he vivido un año plagado de lesiones, y aun a día de hoy siento los achaques en mi cuerpo, pero a pesar de las molestias puedo correr. Por ello y por el hecho de no poder darlo todo en las competiciones en las que he participado, me costaba encontrar motivos para escribir en el blog y sobre todo hablar públicamente sobre uno mismo, cuando lo que se hace en la vida no es algo especialmente extraordinario. Desde la última vez que escribí en el blog he acumulado muchos kilómetros en mis piernas en entrenamientos y en carreras. Ha habido de todo, carreras buenas, malas y regulares. He decidido escribir hoy por la proximidad de la primera carrera que en el año actual voy a correr con cierto interés. El domingo correré la Media Maratón de Valencia. Esta competición va a ser la piedra de toque de cara a la maratón del próximo día 27 de Noviembre. El resultado no será definitivo, más que nada porque mi preparación hasta el momento ha sido bastante mala y no he entrenado como me hubiera gustado, principalmente por el calor que hemos tenido en los últimos meses en Valencia y más aun cuando mi hora de entrene son las 14:00 de la tarde, llevamos unos pocos días que el mercurio a esa hora no sobrepasa los 30 grados, pero en los últimos meses era ```pa morirse´´ a esas horas, era imposible meter kilometros de calidad. Por todo ello el domingo no sé que pasará, lo único que puedo decir es que voy a salir a darlo todo y aunque el resultado no sea definitivo sí me servirá para saber como estoy a día de hoy. La única duda que tengo es si salir en plan kamikaze o más conservador. Por una parte y viendo que estoy entrenando más lento que otros años, pienso que no debería arriesgar, pero por otra parte, me apetece salir a tope y que sea lo que Dios quiera. Voy a pensarlo, ¿o mejor no lo pienso? Y lo decido sobre la marcha...ufff ya veremos.
Aunque me gusta toda la banda sonora de Gladiator este tema lo escucho cuando necesito motivación extra, espero que os sirva como a mi.
El pasado fin de semana participé en la Volta a peu a Albal. Lo decidí a última hora, casi no me da tiempo ni de inscribirme. En ningún momento me tomé esta carrera como una competición, por lo que tenia claro que no iba a descansar para correr en ella, pero está claro que, aunque no lleves idea de competir una carrera, siempre te esfuerzas más que en un entrenamiento. Sin nada de descanso, (aunque durante la semana creo que no hice ningún kilómetro por debajo de 4), vamos sin ninguna pretensión, corrí. Y bien, 5º de la general y 2º de mi categoría. El tiempo 34:34, en el Garmin la media me salió a 3'28/km. Las sensaciones regulares, pero no tengo nada que reprocharme, estoy aun convaleciente de una lesión de 6 meses. De hecho las molestias no se han ido del todo, por lo que haber rodado por debajo de 3:30 para mí es un auténtico regalo.
Hacia mucho tiempo que no corría una carrera, la última vez que corrí una fue en Abril (a pesar de estar lesionado). Este fin de semana no me podía dejar los 10k de Canet, eso me hubiera dejado fuera del circuito Diputación. Durante los últimos meses como os he contado con anterioridad, los entrenamientos han sido siempre a ritmos muy lentos, sin ir más lejos la semana antes de la carrera había hecho un 2000 con la lengua fuera a 8 min. También rodar por debajo de 4:20 me costaba bastante. Todo esto que os digo tengo testigos, no me lo invento. Debido a mi baja forma, mi idea era la de salir sobre 3:50 y si me encontraba bien ir progresando, o como mínimo intentar bajar de 40. Y así fue la cosa: Empecé sobre 3:45, el calor era asfixiante (sobre 38 grados), por lo que tampoco tenia prisa por progresar. A medida que iba viendo que los isquios y la espalda me respetaban fuí progresando posiciones, ya en el kilómetro 6 mi objetivo pasó de bajar de 40 a bajar de 35, casi lo consigo 35:20 me salió al final. La media me salió a 3'32/km, bastante más rápido de lo previsto. Como dato curioso, hice 4 kilómetros por debajo de 3:20, 3 de ellos entre el 3 y el 6, después del 7 al 9 la falta de entrenamiento me pasó factura y me hundí bastante, pero aun así el último kilómetro me salió a 3:18. En definitiva, mucho más de lo que esperaba. No es que esté contento porque siempre apetece estar más delante, pero el resultado es esperanzador, más que nada por la lesión.
Aquí estoy de nuevo. Espero que este post sea el definitivo ya de una vez para empezar a publicar con más frecuencia mis entrenamientos y vivencias como corredor. A día de hoy, solo tengo molestias, el dolor de espalda ha desaparecido y solo me queda alguna molestia en los isquiotibiales y que creo que la tengo controlada. No voy a decir que he salido del pozo porque no es así, me falta todavía bastante movilidad en la pierna izquierda para que recupere una zancada totalmente eficiente, pero aún con todas las cautelas posibles creo que la mejora de las últimas semanas ya es importante. Lo que más valoro es que después de seis meses vuelvo a tener algo de ilusión, y supongo que a medida que las molestias se vayan yendo, esa ilusión día a día irá en aumento. He llegado a pensar que la lesión podría apartarme de correr y eso me ha hecho recapacitar bastante. Soy consciente de que llevar tantos años corriendo pasa factura y en una de éstas me puedo quedar fuera para siempre. Por lo que a partir de ahora voy a basar más mis temporadas en objetivos concretos. En definitiva, creo estoy de vuelta y a pesar de que mi estado de forma es bastante precario soy muy optimista. Tweet
Hoy a las 14:00 he rodado por el río 1 hora sobre 4:30. A pesar de rodar lento se me han hecho insoportables los 34 grados y la humedad. El dolor en una escala del 1 al 10, un 4.
No tengo muchas ganas de escribir, pero después de haber recibido más de 100 mensajes dándome ánimos e interesándose por mí, me siento con la obligación moral de comentar como me encuentro. Ayer hizo 5 meses desde que estoy roto, he probado todo para recuperarme, incluso he descansado un mes, pero aún así las molestias siguen ahí. Peor no estoy, pero cuando intento correr a menos de 4, el dolor no me deja. Si tengo que ver el lado positivo, el dolor de espalda me ha desaparecido aunque el de los isquiotibiales no se va. A pesar de todo y aunque sea a 4:30, el día 2 de julio correré (no competiré) en los 10k de Canet. Por no estar tanto tiempo sin escribir nada en el blog, a partir de ahora escribiré lo que me apetezca aunque no sea sobre mis entrenamientos. Y sobre todo gracias por vuestros mensajes de apoyo. Tweet
En los últimos 30 días, solo he podido entrenar 9 veces y con dolor. Son momentos difíciles, en los que a pesar de que soy un apasionado de este deporte, hay ocasiones que si lo pienso 2 veces me apetece mandarlo todo a la mierda. Me frena el aún no haber hecho la marca que creo que puedo lograr en maratón y en media, si no, no me calentaría la cabeza, y me tomaba un año sabático. Pero claro con 34 años, no me quedan tantos cartuchos que tirar. Ya sé que mucha gente pensará que con 34 años soy joven, y si es cierto. Pero yo a excepción de los 5 años que estuve lesionado, llevo corriendo desde los 8 o 9 años y claro, no es lo mismo la persona que empieza a practicar atletismo a los 25 o 30 años, que la gente que llevamos desde niños machacándonos. Es inevitable que nuestra fecha de caducidad esté más cerca (no solo físicamente). Cuando tenía 20 años si paraba un mes, no pasaba nada, a la semana de volver estaba corriendo por debajo de 3:20. Ahora con 34 si parara un año, sería casi seguro el adiós definitivo a la marca que sueño hacer en maratón. Sin duda esta lesión que va camino de los 4 meses es la peor desde que tuve la de rodilla en el año 2000, aquella lesión me apartó 5 años del atletismo. En realidad creo que me apartó para siempre de haber podido ser un corredor de un buen nivel. Ahora mismo estoy bastante mal, pero espero recuperarme y poder hacer la marca en maratón, y después que sea lo que Dios quiera. Hoy he salido a rodar 1 hora, sobre 5 min. el kilómetro. Rodar a ritmos tan lentos me cansa más que correr rápido.
Primera entrevista de Yuki Kawauchi a un medio Español:
Cuando el funcionario Yuki Kawauchi llegó el lunes 28 de febrero al instituto de Kasukabe (50 kilómetros al norte de Tokio) donde trabaja como administrativo, sus compañeros le recibieron con aplausos. Y los alumnos estaban muy contentos. Y había un grupo de periodistas esperándolo. Y él estaba muy cansado: «Había dormido muy poco», dice.
El día anterior había terminado en tercera posición el maratón de Tokio. Fue el primer japonés en cruzar la meta (2h08.37), con lo que ganaba un BMW. También fue más rápido que cualquier japonés desde 2008, con lo que automáticamente entraba en el equipo de su país para los mundiales de atletismo de este verano en Daegu (Corea del Sur). De ahí el cansancio, los aplausos y las sonrisas. Y los periodistas a la puerta.
No es fácil dar con él: Kawauchi, corredor aficionado de 23 años, vive fuera de las estructuras de los equipos y al margen de la federación. Se prepara sin entrenador dos horas por las mañanas y por la tarde trabaja otras ocho para el gobierno de la Prefectura de Saitama.
La federación no contaba con tener que enviar a alguien así al mundial. Tras los Juegos de Pekín creó un programa específico para maratonianos, que empezó a tambalearse ese domingo: «Kawauchi encuentra tiempo para entrenarse y se lo paga de su bolsillo —decía Yasushi Sakaguchi, responsable del programa—. En el equipo oficial hay muchos corredores perezosos. Deberían ser más humildes y hacer como él». El 4 de marzo, cuando Kawauchi era ya modelo de esfuerzo y éxito en Japón, se canceló el programa de maratonianos.
No le esperaba la federación, y no se esperaba él mismo: «Hacia la mitad de la carrera iba en el grupo de cabeza, y me preguntaba: “¿Es éste mi sitio?”». Después, alrededor del kilómetro 30, se descolgó y parecía que cada elemento regresaba pacíficamente a su lugar. Un keniano y un etíope en cabeza (Mekonnen y Biwott), seguidos del keniano Njui y el japonés Yoshinori Oda (equipo Toyota), que ya había representado a su país en medio maratón en los mundiales de 2004 y 2009. Lo normal. Pero no lo último.
«Yo había podido correr relajado hasta el kilómetro 34, y aunque iba sufriendo, me quedaba algo de energía y fuerza espiritual». Cinco kilómetros más adelante vio a tiro a Oda y Njui: «Me pareció que habían bajado el ritmo y que podía superarlos si les adelantaba enseguida, aprovechando la bajada que venía». Les alcanzó al pie del repecho. «Iba sufriendo mucho», dice. Cerró los ojos, apretó los dientes, agachó la cabeza y aceleró cuesta arriba. Y siguió al bajar, mientras pensaba: «No quiero perder».
Al pie de la bajada, la calle se retorcía a la derecha, pero Kawauchi, aún sin abrir los ojos, siguió esprintando de frente, casi trastabillándose. Njui aprovechó para adelantarle de nuevo por el interior. Kawauchi, destrozado, se rehízo: «Me empujaban los gritos del público: “¡No te rindas!”». Apretó los dientes y recuperó el tercer puesto: «Quería cambiar, dejar de ser el chico que no es suficientemente fuerte; así que exprimí hasta el último resto de mis fuerzas». Se repetía: «No quiero perder».
En el avituallamiento del kilómetro 40 recogió la última botella de la bebida que le prepara el responsable de la cafetería del instituto, una mezcla de zumo de naranja, miel y zumo de limón.
Bebió, se echó un chorro sobre el cuello, tiró la botella y siguió. De allí al final, fue el más rápido de los participantes, 6 minutos 52 segundos. Casi todo ese trecho de 2.195 metros con los ojos cerrados. Corría sobre el filo de su propio límite, donde el dolor se transforma en algo extraño: «Justo antes de alcanzar esa situación extrema, corría en estado de euforia, lo que se llama el subidón del corredor». Así cruzó la cinta, se trompicó otros 16 pasos y se desplomó: «No podía seguir de pie. Por la deshidratación no sentía las manos ni las piernas, y me costaba respirar», dice.
Antes del de Tokio había corrido cinco maratones, y en cuatro había terminado en la enfermería. Sabía que iba a caer, pero pensaba: «Estoy haciendo mi mejor carrera». Y sí: rebajó casi cuatro minutos su marca del año anterior en Tokio, 2h12.36.
Por eso le esperaban los periodistas. También por eso, dos días después aparecieron allí el presidente de la federación de atletismo, Keisuke Sawaki, y un grupo de directivos. Habían estado llamándole desde el domingo, pero él, abrumado, había programado el teléfono para recibir solo llamadas de números que estuvieran en su agenda. Por eso fueron en persona. Querían asegurarse de que llegara en buenas condiciones al mundial. Le ofrecieron un representante que le gestionara la atención de los periodistas. Los funcionarios están sometidos a restricciones en su contacto con los medios. Todavía ahora las entrevistas debe autorizarlas la dirección del instituto.
También le ofrecieron un entrenador, hueco que en las carreras ocupa su hermano Koki, de 18 años, que se acredita como tal para ayudarle a llevar sus cosas y la bebida de la cafetería del instituto. Pero Kawauchi prefiere seguir solo: «Entrenarme por mi cuenta me da libertad, aunque tenga que asumir toda la responsabilidad. Pero con esa libertad, puedo disfrutar con otros corredores que piensan como yo, e ir a mi propio ritmo, sin presiones».
Los visitantes de la federación también querían que el instituto le pusiera más fácil prepararse liberándole de algo de trabajo. Pero tampoco quiere cambiar eso. Se está reservando varios días de vacaciones para ir a Daegu a correr el 4 de septiembre.
Hoy he hecho un entrenamiento que me ha recordado la época en que estaba preparando el Ironman: 30 min. elíptica, 30 min. de bicicleta estática, 2000 metros de natación Bueno, antes de nadar también he hecho muchas abdominales y lumbares. No me recordaba lo aburrido que resulta nadar en piscina. Seguramente si este fin de semana sigo jodido de la espalda me pille el neopreno y me vaya a nadar al mar. Ahora mismo no tengo el cuerpo para música Trance 150 BPM (Beats por minuto o golpes por minuto), prefiero escuchar esto: (Pixies es uno de mis grupos favoritos desde que tenía 13 o 14 años)
Hoy después de bastantes días sin entrenar he rodado sobre 4:10. Que extraño se me hace rodar sin objetivos. La molestia sigue, pero más localizada. Al menos tengo más acorralado el dolor, por lo que sé mejor donde hay que atacar.
Estos días pasados no he escrito nada, tengo poco que contar. Además, lo poco que tengo que contar no es demasiado bueno. El pasado martes, después de estar casi 3 meses sin hacer series, decidí hacer algo con un poco más de intensidad. Me decidí por unas pocas series de 400 sobre 1:10-1:12. Vamos, nada del otro mundo. Las primeras series fueron perfectas, el problema llegó a la mitad del entrenamiento. El dolor de espalda volvió, siendo incluso más fuerte que las semanas pasadas y con el añadido de que me dolían los isquiotibiales y el tendón de Aquiles. Al llegar a casa no podía más, incluso en reposo el dolor era considerablemente fuerte. Entonces me quité la venda de los ojos y asumí que estaba lesionado, tenía que parar y recuperarme de una vez. Lo primero que hice el mismo martes fue buscar a un fisio. Hacía más de 10 años que no iba a uno, de normal las lesiones se me iban con hielo, estiramientos, o con algún antiinflamatorio o crema, pero esto ya se pasa, son casi 3 meses. El miércoles pasado, fui a la primera visita. Le comenté todo el dolor que tenia y que llevaba tiempo sin poder correr de la manera que yo me encuentro a gusto. Es decir levantando rodillas, alargando zancada... algo me impedía hacer un correr más circular. Después de mirarme, lo primero que detectó fue que la cadera derecha la tenía fuera del sitio, y por eso, entre otras cosas, no podía desarrollar una buena biomecánica de carrera. También me desbloqueó la espalda. Me comentó que tenía los isquiotibiales y los gemelos muy acortados (y yo creía que no). Con cada manipulación que me hacía en las piernas o en la espalda el dolor era insoportable. Resumiendo, el fisio me comentó que si pretendía seguir entrenando con la misma intensidad. Debo elegir, o hago muchos estiramientos y acondicionamiento físico general, o esto es una bomba de relojería, que tarde o pronto explotará con una lesión muy seria. Y llegamos a la misma historia de siempre, si en muchas ocasiones para poder conciliar 1 hora de entrenamiento (solo correr) con la vida familiar y con el trabajo, hay que hacer auténticos marabalismos, pues imagínate añadirle una hora más para gimnasia y estiramientos. Yo por mi parte intentaré estirar después de cada entrenamiento unos 5 min, y gimnasia si algún fin de semana me sobra algo de tiempo también haré, y hasta donde llegue habré llegado. Tampoco me voy a fustigar. Ahora mismo después de estar una semana con ejercicios de rehabilitación, y haciendo ejercicios excéntricos con la ayuda del fisio para intentar estirar la musculatura, estoy un poco mejor, pero bien del todo tampoco me encuentro. Y así estoy sin entrenar una semana, y hasta que no esté perfecto no voy a volver a entrenar. Aunque algunos días, saldré a rodar suave para ver si evoluciono. Lo que está claro es que 3 meses más con dolor, no voy a estar.
El pasado fin de semana, tuvimos la suerte de reunirnos algunos de los que fuimos atletas del ya inexistente Club de Atletismo Parque Alcosa de Alfafar. Fue mi primer club de atletismo y el de todos los que allí nos reunimos. Aunque he estado en otros equipos después, siempre he sentido que formaba parte de este club, a pesar de que ya ha desaparecido. El club se creó a principios de los 80 gracias a la labor desinteresada de algunos padres. Nuestra generación pasó, y poco a poco los video-juegos y el todo poderoso fútbol fueron apoderándose de todos los niños, hasta que el club desapareció. Me comentaron que lo volvieron a intentar poner en marcha, pero que después de promocionarlo por todos los colegios de la zona, y a pesar de regalar el equipaje a todos los niños que se apuntaran, no se apuntó ni la madre que parió al chino. No es de extrañar que la tasa de obesidad infantil en España supere el 30%, una de las más altas del mundo. Es una pena que un deporte como este, donde se aprenden tantos valores, se fomente tan poco entre los niños. Muchas veces a los hijos de amigos o familiares, les he dicho: ¿No os gustaría ser atletas? Como un acto de resorte, los padres contestan antes que los niños: `` No me gusta que sufra tanto, mejor que juegue a fútbol (en caso de ser chica simplemente se horrorizan diciendo: Noooo!!)´´. Por supuesto que a mí tampoco me gustaría que mi hija sufriera, pero en la vida, todo, absolutamente todo lo que conlleva una mejora personal, va precedido de un esfuerzo, y eso en el atletismo se aprende muy pronto. Después cuando la criatura crezca lo podrá aplicar a los estudios, al trabajo o a lo que le venga en gana, pero desde pequeños la lección de que cualquier éxito personal va precedido de un esfuerzo, la llevaran bien aprendida. Desde mi punto de vista hay que animar más a los niños a la práctica del atletismo. Seguramente el 99% de los jóvenes que empiecen ha practicar atletismo no lleguen a la élite, o en la adolescencia decidan que no les compensa seguir. Pero seguro que el día de mañana recordarán los años en los que fueron atletas con gratitud por haberles engrandecido tanto como personas.
En la foto los componentes del club que fuimos a la comida. De Pie: Héctor Martínez, Yo, Paco, Dani Rodríguez, José Luis Del Campo, Sandra Muñoz, Oscar Munoz. Sentados: Jose (el entrenador), Rafa Nano.
Ayer el maratón de Boston fue impresionante y no solo por el oficioso record del mundo de maratón. Desde mi punto de vista uno de los maratones más emocionantes que he visto en los últimos años, sobre todo la carrera femenina. La atleta norteamericana Desiree Davila hizo un derroche de coraje brutal, aguantó todos los cambios de las keniatas y al final hizo un cambio jugándoselo todo a cara o cruz, apunto estuvo de llevarse la victoria. Aun así quedó segunda con 2:22:38. El otro record oficioso fue el de Ryan Hall 2:04:58 , es el primer atleta no africano en bajar de 2:05. Realmente es envidiable la manera de tratar el atletismo en U.S . Hay que ver, como se vuelca la gente, los medios de comunicación, Universidades, etc.. Todo eso da sus frutos, dos atletas plantando cara a la todo poderosa Kenia. Sigo muy de cerca el atletismo de U.S y Japón, también mantengo contacto con algunos atletas y entrenadores de los respectivos países, cuando hablo con ellos, me deprimo de ver el trato que recibe el atletismo en su país en comparación con el nuestro, Bufff, damos pena.